REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
TRIBUNAL TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL, BANCARIO Y MARÍTIMO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO
Valencia, cinco (05) de marzo de 2026
Años: 215° de independencia y 167º de la Federación
-I-
IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES Y LA CAUSA
PARTE DEMANDANTE: MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEÓN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.530.184.
ABOGADO (A) ASISTENTE U/O APODERADO (A) JUDICIAL DE LA PARTE DEMANDANTE: KAREN PIÑA, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 156.078.
MOTIVO: ACCIÓN MERODECLARATIVA DE CONCUBINATO POST MORTEM
EXPEDIENTE N°: 25.516.
DECISIÓN: INTERLOCUTORIA CON FUERZA DEFINITIVA (INADMISIBLE).
-II-
DE LOS ANTECEDENTES
En fecha tres (03) de marzo de 2026, la ciudadana MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEÓN, titular de la cédula de identidad N° V-7.530.184, asistida por la abogada KAREN PIÑA, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 156.078, incoa pretensión por ACCIÓN MERODECLARATIVA DE CONCUBINATO POST MORTEM, por ante el Tribunal Distribuidor de Primera Instancia, correspondiéndole conocer de la referida demanda a este Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Bancario y Marítimo previa distribución de ley, dándosele entrada en fecha cuatro (04) de marzo de 2026, bajo el Nro. 25.516 (nomenclatura interna de este Juzgado) asentándose en los libros correspondientes.
Vistas las actas que conforman el presente expediente, quien aquí juzga, siendo la oportunidad de emitir pronunciamiento con relación a la admisión de la presente demanda, de conformidad con los artículos 12, 14 y 15 del Código de Procedimiento Civil, procede a realizar las siguientes consideraciones:
-III-
DE LA PRETENSIÓN POR
ACCIÓN MERODECLARATIVA DE CONCUBINATO POST MORTEM,
Se constata del libelo que, la ciudadana MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEÓN asistida por la abogada KAREN PIÑA pretende la declaración por parte de este Tribunal, de una UNIÓN CONCUBINARIA, y a tal efecto señala:
“…El día Once (11) de Julio de mil novecientos noventa y dos (1992) nos unimos en matrimonio civil, Yo, MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEON ya antes descrita y el ciudadano JULIO CESAR VASQUEZ MUÑOZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-4.870.336. como lo indica el acta de matrimonio N° 439, tomo 2 año 1992. Anexada y marcada con la letra "A, en el año 2005 tomamos la decisión de divorciarnos (185-A) como lo indica la sentencia definitiva en el expediente: 5.1.1.76 Anexada y marcada con la letra "B". Aun cuando ya estábamos divorciados seguimos en la misma casa, casa que habíamos comprado juntos el día 24 de septiembre del 2002, CAP TULO DE LOS HECHOS decidimos juntos que nos quedábamos los dos en casa, todavía cada uno sabía que nos amábamos pero enojado no lo decíamos pero los dos queríamos seguir viviendo juntos, nos separamos de cuartos ya sin insultos, comenzamos una relación de respeto, cocinábamos por separado, solo viviamos bajo el mismo techo eso solo duró dos áños, en el año 2008 él se enfermó de un virus muy fuerte y yo lo atendí como siempre y sin darnos cuenta desde ese momento comenzamos hacer juntos casi todo, comenzamos a comer juntos, a comprar los alimentos juntos, hacer toda la faena juntos y hasta trabajar juntos, pero fue en el año 2009 que comenzamos a dormir en la misma cama y hacer vida de pareja, nos reconciliamos completos, pero nuestra relación se hizo más fuerte y por miedo de volver a tener problemas tomamos la decisión de no volvernos a casar si no seguir como concubinos aunque para nosotros dos nos sentiamos casados y nos seguimos viendo como esposos así fue pasando el tiempo y pasamos 13 años unidos como concubinos pero nosotros celebrábamos los años de casados y fueron 30 años de casados para nosotros, nuestros familiares, vecinos y amigos no supieron que nosotros nos divorciamos, ya que para nosotros era un problema de nosotros dos, no procreamos hijos juntos y nos apoyábamos uno al otro, fue el día martes 01 de Febrero del 2022 a las cuatro de la tarde (4:00 pm) que tuvo el accidente en la casa, mi esposo era mecánico y el mismo arreglaba los carros, ese día decidió soldar una pieza, él se electrocuto con la máquina de soldar ya que luego consiguieron la falla en la maquina soldadora estaba en corto y él se prendió en llamas, cuando el grito para pedir ayudar yo estaba cocinando, haciendo quehaceres en la cocina que queda un poco lejos del garaje, lo escuche y fui y lo vi en llamas, sali corriendo a pedir ayuda, gritando a los vecinos, nos dieron ayuda llegó là ambulancia y lo trasladaron al hospital central donde lo atendieron desde el marte hasta el viernes cuatro (4) de febrero a las once (11:00 pm) de la noche que murió; el informe médico arrojo como resultado falla multiorgánica, schock séptico a punto de partida de piel y partes blandas, quemaduras de tercer grado de espesor superficial, quemaduras de adentro hacia afuera, me vi muy afectada, quede como perdida y mentalmente muy afectada, no lo podía creer, luego que lo enterramos no pude salir de la casa, y el día seis (6) de febrero fue que un sobrino de mi esposo saco el acta de defunción la cual se anexa marcada con la letra "C". Y donde no aparece mi nombre porque el sobrino solo cargaba la cédula de mi esposo y le colocaron solo los datos de la cédula donde esa cédula nunca se actualizo el estado civil y el aparecía soltero. Mis Vecinos, amigos en común pueden corroborar que nosotros vivimos siempre juntos y hacíamos todo juntos…omissis... Capitulo iii Del Petitorio 1.- Reconocimiento que tuvimos una relación de 30 años, pero en la cual tuvo un periodo con un vinculo de matrimonio de 13 años, un periodo de 4 años juntos, pero sin compartir y luego un periodo de 13 años de concubinato una relación completamente marital. 2.- Se declare con fundamento en los hechos expuesto y en el derecho invocado que nosotros: MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEÓN y el ciudadano JULIO CESAR VASQUEZ MUÑOZ, tuvimos una relación estable de hecho o concubinato como lo identifica la legislación venezolana en su debido tiempo... omissis...
-IV-
CONSIDERACIONES PARA DECIDIR
En este contexto es importante señalar que, de conformidad con lo establecido en el artículo 11 y 14 del Código de Procedimiento Civil, en materia civil los jueces debían proceder de oficio cuando la ley lo autorice, o cuando en resguardo del orden público o de las buenas costumbres, sea necesario dictar alguna providencia legal aunque no la soliciten las partes, lo cual ha sido analizado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, a la luz del derecho de acceso a los órganos jurisdiccionales como parte del derecho constitucional a la tutela judicial efectiva, estableciendo con carácter vinculante que “…si nuestro ordenamiento jurídico establece que la relación jurídica procesal debe constituirse válidamente satisfaciendo las formalidades que la ley determina, sólo después de que se haya depurado el proceso de cualquier vicio que afecte la válida constitución de la relación procesal o la haga inexistente, es que nace para el órgano jurisdiccional la obligación de conocer y resolver el fondo de la controversia. Por ello, para verificar el cumplimiento de los llamados presupuestos procesales, tanto las partes como el Juez, están autorizados para controlar la válida instauración del proceso, advirtiendo los vicios en que haya incurrido el demandante respecto a la satisfacción de los presupuestos procesales…”.
Así las cosas, en atención al principio de conducción judicial, establecido en el referido artículo 14 del Código de Procedimiento Civil el cual concatenado con lo dispuesto en el artículo 11 eiusdem, se evidencia con claridad que la parte demandante no determinó contra quien va dirigida la demanda, es decir la parte actora omite por completo indicar la persona o personas contra quien requiere la exigencia de su derecho, vale decir el sujeto pasivo de la acción, ello en virtud que la presente pretensión por acción mero declartaiva es un verdadero Juicio Contencioso que se tramita por el Procedimiento Ordinario
Bajo este contexto se hace necesario traer a colación lo establecido por LA SALA DE CASACIÓN CIVIL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA en sentencia N° 00470 de fecha 21 de mayo de 2004 con ponencia del magistrado Franklin Arrieche referente a que las acciones mero declarativas de concubinato debe tramitarse a través del procedimiento contencioso ordinario ya que se trata de una situación fáctica que requiere de declaración judicial y que la califica el juez:
“…si bien es cierto que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 77 consagra como norma vigente que las uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer que cumplan los requisitos establecidos en la ley producirán los mismos efectos que el matrimonio, no es menos cierto que tal postulado sólo puede ser hecho efectivo judicialmente mediante la acción respectiva en un procedimiento contencioso y no en uno de jurisdicción voluntaria.” (Negritas del Tribunal).
En efecto, la acción mero declarativa es un procedimiento contencioso, el cual debe seguirse de conformidad con lo establecido en el artículo 338 del Código de Proveimiento Civil , comenzando con una demanda como lo establece el artículo 339 eisudem, y debe cumplir con los requisitos del artículo 340 ibidem.
En este sentido, resulta necesario traer a colación lo establecido en el artículo 340 del Código de Procedimiento Civil, referente a los requisitos precisos que debe expresar el libelo de demanda para su admisión bajo los siguientes términos:
Artículo 340: El libelo de la demanda deberá expresar:
1° La indicación del Tribunal ante el cual se propone la demanda.
2° El nombre, apellido y domicilio del demandante y del demandado y el carácter que tiene.
3° Si el demandante o el demandado fuere una persona jurídica, la demanda deberá contener la denominación o razón social y los datos relativos a su creación o registro.
4° El objeto de la pretensión, el cual deberá determinarse con precisión, indicando su situación y linderos, si fuere inmueble; las marcas, colores, o distintivos si fuere semoviente; los signos, señales y particularidades que puedan determinar su identidad, si fuere mueble; y los datos, títulos y explicaciones necesarios si se tratare de derechos u objetos incorporales.
5° La relación de los hechos y los fundamentos de derecho en que se base la pretensión, con las pertinentes conclusiones.
6° Los instrumentos en que se fundamente la pretensión, esto es, aquéllos de los cuales se derive inmediatamente el derecho deducido, los cuales deberán producirse con el libelo.
7° Si se demandare la indemnización de daños y perjuicios, la especificación de éstos y sus causas.
8° El nombre y apellido del mandatario y la consignación del poder.
9° La sede o dirección del demandante a que se refiere el artículo 174. (Negrilla del Tribunal).
Del artículo anteriormente transcrito se desprende, la obligatoriedad que tiene la parte actora en cualquier demanda interpuesta ante el órgano jurisdiccional competente, de identificar plenamente al demandado, lo cual tiene como propósito fundamental dejar determinada la identidad e individualización de los sujetos procesales y garantizar el derecho a la defensa, cuyo presupuesto procesal es necesario para formar el contradictorio, y sin el cual obstaculiza e impide la entrada de la acción, puesto que tal incumplimiento hace que la demanda sea contraría a una norma expresa, como lo es, la prevista en el artículo 340 del Código de Procedimiento Civil y por ende aplicable las condiciones de admisibilidad genéricas de la acción previstas en el artículo 341 eiusdem, por lo que es un deber ineludible del demandante cumplir con todos y cada uno de estos requisitos de admisibilidad, ya que la pretensión procesal, no sólo está conformada por los alegatos de hecho y derecho, y su objeto, también la integran los sujetos, actos y pasivos entre quienes se debate el juicio. Así se verifica.
Sentadas las anteriores premisas, se puede constatar que la parte demandante no identifico al o los demandados, limitándose a pretender que se le reconozca la Unión Concubinaria que presuntamente existió con el ciudadano JULIO CESAR VASQUEZ MUÑOZ, (Q.E.P.D) quien en vida fuera venezolano, titular de la cédula de identidad N° V-4.870.336, careciendo de uno de los requisitos indispensables que debe contener todo libelo de demanda, concerniente a indicar el nombre, apellido y domicilio del demandado, en consecuencia, observa quien suscribe, que la interposición de la presente demanda no puede producir efecto jurídico alguno como acto inicial del proceso, por faltar un requisito esencial a la validez de éste, como es la identificación de la parte que va ser llamada a juicio a los fines de que ejerza su derecho a la defensa y en consecuencia lograr establecer los hechos controvertidos.
Bajo este contexto, observa quien aquí decide que el artículo 341 del código de procedimiento civil es terminante al establecer:
Artículo 341: Presentada la demanda, el Tribunal la admitirá si no es contraria al orden público, a las buenas costumbres o a alguna disposición expresa de la Ley. En caso contrario, negará su admisión expresando los motivos de la negativa. Del auto del Tribunal que niegue la admisión de la demanda, se oirá apelación inmediatamente, en ambos efectos. (Subrayado añadido).
Del articulo anteriormente transcrito se deduce que sólo puede declararse inamisible una demanda cuando la misma sea contraria al orden público, a las buenas costumbres o a alguna disposición expresa de la ley, aunado a ello nos encontramos que es una manifestación del poder de impulso de oficio que se le atribuye al Juez, en virtud del cual el mismo puede examinar de oficio si la demanda resulta contraria o no al orden público o a las buenas costumbres, o a disposiciones expresas de ley.
Es importante mencionar que, el máximo Tribunal ha sido conteste en señalar que el pronunciamiento de admisibilidad o inadmisibilidad que realice un órgano jurisdiccional, se encuentra vinculado a la ocurrencia o no de los requisitos previos que deben cumplirse necesariamente a los fines de darle curso a la tramitación de una determinada pretensión. (Vid sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, N° 2.864, del 10 de diciembre de 2004).
Otro aspecto que no puede dejar de hacer mención quien aquí dirige el proceso, es lo concerniente a los supuestos de inadmisibilidad de la demanda en este sentido tenemos que el Juez puede rechazar su admisión con base en el Articulo 341 del Código de Procedimiento Civil., a) cuando su proposición resulte contraria al orden público, b) a las buenas costumbres, o a, c) alguna disposición prevista en la Ley, como acontece en el presente caso donde la demanda no cumple con los requisitos establecidos en el artículo 340 eiusdem.
Así las cosas, aplicando lo anteriormente esbozado al caso de autos, en atención a que la conformidad en los requisitos de admisión de la demanda constituye materia de orden público, porque con la interposición de una pretensión se activa la función jurisdiccional del Estado, de tal forma que es una actividad oficiosa por parte del juez, quien puede revisarla en cualquier estado y grado de la causa, y al constatarse que la parte demandante no indico expresamente en el libelo de demanda contra quien incoa la presente acción, incumpliendo con los requisitos establecidos en el artículo 340 del Código de Procedimiento Civil, en relación a la determinación del sujeto pasivo de la acción, no pudiendo constituirse la relación jurídica procesal necesaria en cualquier juicio contencioso, es por lo que, en el caso de marras deberá forzosamente quien aquí decide declarar INADMISIBLE LA DEMANDA por ACCIÓN MERODECLARATIVA DE UNIÓN CONCUBINARIA, incoada por la ciudadana MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEÓN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.530.184, asistida por la abogada KAREN PIÑA, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 156.078, todo de conformidad con lo establecido en los Artículos 26, 49 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con los Artículos 12, 15, 340 y 341 del Código de Procedimiento Civil, tal como se dejará establecido expresamente en la dispositiva del presente fallo. Así se decide.
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DECISIÓN
Por todas las razones expuestas, este TRIBUNAL TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL, BANCARIO Y MARITIMO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO, Administrando Justicia, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la Ley, declara:
1. PRIMERO: INADMISIBLE la presente demanda por ACCIÓN MERODECLARATIVA DE CONCUBINATO POST MORTEM incoada por la ciudadana MIGDALIA JOSEFINA AGUILAR LEÓN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.530.184, asistida por la abogada KAREN PIÑA, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 156.078.
2. SEGUNDO: No hay condena en costas en razón de la naturaleza del fallo.
Publíquese, Regístrese y déjese copia digitalizada.
Dada, sellada y firmada en la Sala de despacho del TRIBUNAL TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL, BANCARIO Y MARÍTIMO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO, en Valencia a los cinco (05) días del mes de marzo de 2026. Años: 215° de la Independencia y 167° de la Federación.
LA JUEZA,
FILOMENA GUTIÉRREZ CARMONA
LA SECRETARIA,
ROSALBA RIVAS ROSO
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