REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE:
TRIBUNAL TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS GUACARA, SAN JOAQUIN Y DIEGO IBARRA DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO, CON SEDE EN MARIARA.
Mariara, 27 de marzo de 2026
215º y 167º
Expediente N°: 6590-25
SOLICITANTE: Ciudadana FLOR MARÍA BENAVENTE venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.118.689, actuando en representación de sus coherederos, ciudadanos FLORY MARIEVI RUIZ BENAVENTE, CELIS MARIELIS RUIZ BENAVENTE y LARRY JOSEU RUIZ BENAVENTE, venezolanos, mayores de edad, titulares de las cédulas de identidad N° V-26.505.630, N° V- 29.569.243 y N° V-30.426.962
ABOGADA ASISTENTE: MIRIAM BARRAS, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 165.212.
MOTIVO: DECLARACIÓN DE ÚNICOS Y UNIVERSALES HEREDEROS.
TIPO DE SENTENCIA: INTERLOCUTORIA CON FUERZA DEFINITIVA.
I.- ANTECEDENTES
Se inician las presentes actuaciones en fecha 29 de octubre del año 2025, en la Jornada de Tribunal Móvil, Municipio Diego Ibarra del Estado Carabobo, ubicada en la plaza “Facundo Tovar”, en la cual fue interpuesta la presente solicitud contentiva de la DECLARACIÓN DE UNICOS Y UNIVERSALES HEREDEROS, presentada por la ciudadana Ciudadana FLOR MARÍA BENAVENTE DE RUIZ venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.118.689, actuando en representación de sus coherederos, los ciudadanos FLORY MARIEVI, CELIS MARIELIS, y LARRY JOSUE, todos RUIZ BENAVENTE, venezolanos, mayores de edad, titulares de las cédulas de identidad N° V-26.505.630 y N° V-29.569.243, N° V-30.426.962, asistida por la abogada en ejercicio MIRIAM BARRAS, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 165.212, presentada junto con doce (folios 12 anexos). En fecha 29 de octubre de 2025, se ordenó darle entrada bajo el numero 6590-25, se formar expediente, en la misma fecha se dictó auto de despacho saneador (folios 01 al 13. En fecha 04 de noviembre de 2025, comparece por ante la secretaria de este Tribunal la ciudadana FLOR MARÍA BENAVENTE DE RUIZ venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.118.689, asistida en este acto por la Coordinadora del Juzgado de Paz Diosa de Tacarigua, Abogada en ejercicio MALET XIOMARA FARFAN OVALLES, venezolana, titular de la cédula de identidad N° V-10.733.542, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 229.986, consignando escrito y constancia de residencia del “De Cujus” LARRY RAFAEL RUIZ LOZADA, subsanando el defecto señalado en despacho saneador de fecha 29 de octubre de 2025. En la misa fecha se admite la presente solicitud contentiva de DECLARACIÓN DE UNICOS Y UNIVERSALES HEREDEROS, y se acuerda evacuar a los testigos que deberá presentar la parte solicitante entre los días 10 de noviembre al 20 de noviembre del año 2025, a las 8:30 a.m y 9:00 a.m. (Folio 16).
II.- CONSIDERACIONES PARA DECIDIR
ACERCA DE LA PERENCIÓN DE LA INSTANCIA.
Observa este juzgador que la presente solicitud contentiva de DECLARACIÓN DE UNICOS Y UNIVERSALES HEREDEROS, En fecha 29 de octubre de 2025, se ordenó darle entrada bajo el numero 6590-25, se formar expediente, (folios 01 al 13). En la misma fecha se admitió y se acuerdo evacuar a los testigos entre los días 10 de noviembre al 20 de noviembre del presente año 2025, a las 8:30 a.m y 9:00 a.m (folios 15). n fecha 04 de noviembre de 2025, comparece por ante la secretaria de este Tribunal la ciudadana FLOR MARÍA BENAVENTE DE RUIZ venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-7.118.689, asistida en este acto por la Coordinadora del Juzgado de Paz Diosa de Tacarigua, Abogada en ejercicio MALET XIOMARA FARFAN OVALLES, venezolana, titular de la cédula de identidad N° V-10.733.542, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 229.986, consignando escrito y constancia de residencia del “De Cujus” LARRY RAFAEL RUIZ LOZADA, subsanando el defecto señalado en despacho saneador de fecha 29 de octubre de 2025. (folio 14 y 15). En fecha 04 de noviembre de 2026, se admite la presente solicitud contentiva de DECLARACIÓN DE UNICOS Y UNIVERSALES HEREDEROS, y se acuerda evacuar a los testigos que deberá presentar la parte solicitante entre los días 10 de noviembre al 20 de noviembre del año 2025, a las 8:30 a.m y 9:00 a.m. cúmplase con lo ordenado. (folio 16), pero hasta la fecha del día de hoy veintitrés (23) de marzo de 2026, la parte solicitante no ha realizado actuación alguna en la cual haya consignado los requisitos establecidos en la ley para la realización de la evacuación de los testigos ante programada según consta en auto de fecha 04 de noviembre de 2025, motivo por el cual este sentenciador visualiza desde ya que operó la perención de la instancia, no obstante, previo su pronunciamiento acerca de la declaratoria de extinción de la instancia por perención, pasa a realizar las siguientes consideraciones doctrinarias y legales acerca de esa institución:
Ahora bien, el Ordinal 1° del Artículo 267 del Código de Procedimiento Civil Venezolano Vigente establece de forma taxativa lo sucesivo:
Cuando transcurridos treinta días a contar desde la fecha de admisión de la demanda, el demandante no hubiese cumplido con las obligaciones que le impone la ley para que sea practicada la citación del demandado ... Omissis.
(Subrayado y Negrita Nuestro).
En este sentido, se hace necesario expresar el contenido del Artículo 269 del Código de Procedimiento Civil Venezolano Vigente el cual establece:
La perención se verifica de derecho y no es renunciable por las partes. Puede declararse de oficio por el Tribunal y la sentencia que la declare, en cualquiera de los casos del artículo 267, es apelable libremente Omissis. (Subrayado y Negrita Nuestro).
Ahora bien, la perención es definida por el Diccionario de la Real Academia Española como la Prescripción que anulaba el procedimiento, cuando transcurriría cierto número de años sin haber gestiones las partes.
La enciclopedia Jurídica Opus, por su parte, la define como la figura que extingue el proceso por la inactividad de las partes prolongada por un cierto tiempo.
La finalidad de esta institución se encuentra consagrada en la exposición de motivos del Código de Procedimiento Civil, en donde se hace mención a lo siguiente:
El interés procesal está llamado a operar como estímulo permanente del Proceso. Si bien la demanda es ocasión propicia para activar la función Jurisdiccional, no se puede reducir la dinámica del juicio a un punto muerto. La función pública del proceso exige que éste, una vez iniciado, se desenvuelva rápidamente hasta la meta natural, que es la sentencia. Bajo la amenaza de perención, se logra 'una más activa realización de los actos del proceso y una disminución de los casos de paralización de la causa durante un período de tiempo muy largo, de tal modo que el proceso adquiere una continuidad que favorece la celeridad procesal por el estímulo en que se encuentran las partes para realizar aquellos actos y evitar la extinción del proceso.
De lo anteriormente transcrito se desprende que el fundamento de la institución de la perención de la instancia reside en dos distintos motivos: de un lado, la presunta intención de la parte de abandonar el proceso, que se muestra en la omisión de todo acto de impulso (elemento subjetivo) y de otro, el interés público de evitar la pendencia indefinida de los procesos para ahorrar a los jueces deberes de cargo innecesarios. (cfr. CHIOVENDA, JOSÉ: Principios, II p.428).
En efecto, la perención es el efecto procesal extintivo de la instancia, causado por la inactividad de las partes durante el plazo determinado en el ordinal 1° del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil. Es de orden público, verificable de derecho y no renunciable por convenio entre las partes, y puede declararse aun de oficio por el tribunal, todo lo cual resalta su carácter imperativo.
EN SENTENCIA NRO 211, DE FECHA 21 DE JUNIO DEL 2000, correspondiente al expediente N 86-485, la SALA DE CASACIÓN CIVIL del Tribunal Supremo, dejó sentado lo siguiente:
La regla general en materia de perención, expresa que el sólo transcurso del tiempo, sin que las partes hubiesen realizado actuaciones que demuestren su propósito de mantener el necesario impulso procesal, origina la perención y se verifica de derecho y puede declararse de oficio, como lo prevé el artículo 269 del Código de Procedimiento Civil.
Igualmente, EN SENTENCIA N 369 DE FECHA 15 DE NOVIEMBRE DE 2.000, esta misma Sala expuso el siguiente criterio:
Nuestro Código de Procedimiento Civil, utiliza el término instancia en dos sentidos diferentes, uno, como solicitud, petición o impulso, cuando alguna disposición exige que el Juez proceda a instancia de parte, y dos, como proceso judicial de conocimiento, desde que se inicia con la solicitud, hasta la sentencia definitiva de fondo. En la disposición del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil, anteriormente transcrito, el término instancia es utilizado como impulso. El proceso se inicia a impulso de parte, y este impulso perime en los supuestos de esta disposición legal, provocando su extinción.
En este orden de ideas, en fecha 01 de junio de 2.001, mediante sentencia N 956 la Sala Constitucional, estableció: Por tratarse de una sanción a la inactividad de la parte, la perención, una vez verificado el supuesto que la permite, puede declararse de oficio, sin que valga en contra que la parte después que se consumieron los plazos cuando se produjo la inactividad.
En tal sentido, la Sala ha establecido que la presunción de pérdida del interés procesal puede darse en dos casos de inactividad: antes de la admisión de la solicitud o después de que la presente ha entrado en estado de sentencia. En el resto de los casos, es decir, entre la admisión y la oportunidad en que se dice vistos y comienza el lapso de decisión de la causa, la inactividad produce la perención de la instancia. Este criterio se estableció en el fallo de la Sentencia número 2.673 del 14 de diciembre de 2001, caso: DHL Fletes Aéreos, C.A., en los siguientes términos:
(...) En tal sentido, tomando en cuenta la circunstancia de que el interés procesal subyace en la pretensión inicial del actor y debe subsistir en el curso del proceso, la Sala consideró que la inactividad que denota desinterés procesal, el cual se manifiesta por la falta de aspiración en que se le sentencie, surgía en dos oportunidades procesales: a) Cuando habiéndose interpuesto la acción, sin que el juez haya admitido o negado la demanda, se deja inactivo el juicio, por un tiempo suficiente que hace presumir al juez que el actor realmente no tiene interés procesal, que no tiene interés en que se le administre justicia, debido a que deja de instar al tribunal a tal fin. b) Cuando la causa se paraliza en estado de sentencia, lo cual no produce la perención, pero si ella rebasa los términos de prescripción del derecho objeto de la pretensión, sin que el actor pida o busque que se sentencie, lo que clara y objetivamente surge es una pérdida del interés en la sentencia, en que se componga el proceso, en que se declare el derecho deducido ( ) (resaltado de esta Sala).
Igualmente, dicha Sala Constitucional ha establecido con respecto a la perención no solo que es una sanción al incumplimiento de las cargas que corresponden a las partes fundamentada en la falta de impulso procesal al no instar diligentemente el procedimiento; sino que es una institución netamente procesal dado que constituye uno de los medios de terminación del proceso.
Sin embargo, a diferencia de otros medios de terminación, ésta no está vinculada a la voluntad de la parte ni del Juez, sino a condiciones objetivas fundamentalmente fácticas que deben conjugarse a los fines de su materialización.
De acuerdo con el principio dispositivo, contenido en el artículo 11 del Código de Procedimiento Civil, y reiterado por la necesidad de que las partes impulsen los procesos para la resolución de las controversias, inicial o incidental, por el tribunal de la causa o cualquier otro tribunal al cual pueda corresponder. Al no poner en movimiento la actividad del tribunal mediante la pertinente actuación de la parte, se extingue el impulso dado, poniéndose así fin al proceso.
De manera que, conforme a la disposición y a los criterios mencionados, la perención, se verifica de derecho, cuyo objeto más resaltante es el de evitar que los procesos se prolonguen de manera indefinida, así como, dar seguridad a la parte demandada de que tal situación no es legalmente posible llevando a la esfera de los derechos privados un imprescindible margen de seguridad y estabilidad. Significa entonces, que según la Ley vigente; LA PERENCIÓN se verifica de pleno derecho, entendiéndose por instancia susceptible de perención todos y cada uno de los actos del procedimiento, desde el líbelo de la demanda hasta vista la causa.
Ahora bien, aplicando lo anteriormente citado en el caso de marras, se evidencia de las actas que conforman el expediente que no existe actuación alguna por la parte solicitante desde el día cuatro (04) de noviembre de 2025, fecha en la cual este Tribunal observa que han transcurrido cuatro (04) meses a contar desde la fecha cuatro (04) de noviembre de 2025, hasta el día de hoy, sin que la parte solicitante haya realizado actuación alguna mediante la cual consignase los requisitos necesarios para la respectiva evacuación de los testigos que fue programada para la fecha entre el 10 de noviembre al 20 noviembre respectivamente, y así cumpliera con la obligación que le impone la ley para que sea practicada la evacuación de testigos antes programada, obligación ésta que establece la ley como carga de la solicitante y siendo que dicha falta de actuación procesal, es uno de los requisitos necesarios para la procedencia de la perención, cuya consumación es deber de la parte solicitante evitar; en consecuencia, se verifica el supuesto de Perención de la Instancia, por lo que forzosamente se debe declarar extinguida la instancia en virtud de haber operado en el presente proceso la perención, contemplada en el numeral 1. Del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil, lo cual hará de forma expresa en la dispositiva del presente fallo. ASÍ SE DECIDE.
III.- DISPOSITIVA
En razón de todo lo antes expuesto, este TRIBUNAL TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS GUACARA, SAN JOAQUIN Y DIEGO IBARRA DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO, CON SEDE EN MARIARA, Administrando Justicia emanada de los ciudadanos y ciudadanas, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad que le confiere la Ley, declara: CONSUMADA LA PERENCIÓN DE LA INSTANCIA en la presente solicitud DECLARACIÓN DE UNICOS Y UNIVERSALES HEREDEROS de conformidad con lo establecido en el encabezamiento del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil de conformidad con lo establecido en el artículo 283 del Código de Procedimiento Civil, no hay condenatoria en costas. Se declara definitivamente firme la presente decisión y se ordena su ejecución.
Regístrese, publíquese la anterior sentencia y déjese copia digitalizada en el copiador de sentencias correspondiente. Publíquese en la página web.
Dada, sellada y firmada en la Sala de despacho de este TRIBUNAL TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS GUACARA, SAN JOAQUÍN Y DIEGO IBARRA DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO CARABOBO, CON SEDE EN MARIARA, al vigésimo séptimo (27°) día del mes de marzo del año dos mil veintiséis (2026). Años 215º de la Independencia y 167º de la Federación.
JUEZ PROVISORIO,
Abg. ALEXANDER E. ARÁMBULO U.
SECRETARIA TEMPORAL,
Abg. VANESSA FONTAINE.
En la misma fecha se dictó y publicó la anterior sentencia, siendo las 09:30 a.m, se dejó copia digitalizada para el archivo.
SECRETARIA TEMPORAL,
Abg. VANESSA FONTAINE.
EXP N° 6590-25
AEAU/VF/MT
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